DANZA

De las raíces a las puntas

Ibérica de Danza

Programa V Aniversario. Fragmentos coreografiados por Manuel Segovia, Violeta Ruiz, Joaquín Ruiz y María José Ruiz. Música: La Musgaña, Eliseo Parra, Javier Paxariño y Juan Arteche. Festival Madrid en Danza. Teatro Albéniz, 22 de mayo.

ROGER SALAS
Con un cuidado exquisito en la selección musical, intérpretes de lujo y un vestuario muy cuidado en los detalles, el grupo Ibérica de Danza ha presentado un largo programa donde recorre sus inquietudes e investigaciones. El grupo y sus coreógrafos trabajan con las células provenientes del acervo folclórico peninsular, y con ello articulan un estilo de creación donde se funden a su vez esquemas provenientes de danzas antiguas y hasta del aire flamenco.

Podemos encontrar referencias claras a Navarra, el Alto Aragón, Andalucía o la corte renacentista castellana. ¿Y cómo se combina todo ello? Pues con un agudo sentido de la puesta en escena sin mayores pretensiones que la organización de un buen baile. En esto la música tiene un peso decisivo y es así que a todos estos artistas de muy diferente extracción y formación les une el interés renovador, manteniendo sus voces particulares y usufructuando el patrimonio popular sin vulgarizarlo.

Destacó la interpretación del bailarín Germán Cabrera, que une a su plasticidad el arrojo de hasta trabajar sobre zapatillas de puntas.

Martes, 25 de mayo de 1999

Danza / IBERICA DE DANZA (****)

Folclore de fusión

Coreografías: Manuel Segovia, Violeta Ruiz, Joaquín Ruiz y Mª José Ruiz./ Músicas: La Musgaña, Eliseo Parra, Javier Paxariño y Juan A. Arteche./ Teatro Albéniz./ Fecha: 22 de mayo.

JULIA MARTIN

MADRID.- Noche fantástica y placentera. Música y danza al unísono, perfectamente imbricadas la una en la otra, llevadas por igual deseo de originalidad, de experimentación de nuevos caminos con las raíces a cuestas. Un bagaje extenso de pasos, acentos y formas reconocibles, de melodías trastocadas, de abstracción y originalidad con aroma a libertad de fronteras. Energía y fiesta: esencia de todo folclore.

Esto es lo que consiguió Ibérica de Danza con sus disciplinados bailarines, en un espectáculo que reunió en el escenario a nombres conocidos dentro de las nuevas músicas, como La Musgaña, Javier Paxariño, Juan M. Arteche y el folclorista Eliseo Parra.

Hasta llegar a este refinado y cuidadísimo espectáculo -que incluyó la gracia de la danza cortesana, hecha por la experta Mª José Ruiz, y terminó en el fragor de una Jota chaconada que acabó de enfervorizar a la sala-, Segovia y Violeta Ruiz han trabajado casi en anonimato más de cinco años, fraguando y limando lo que ya es una poderosa alternativa al flamenco.

Segovia atina en la idea de crear un lenguaje propio con los pasos y las líneas del folclore español como base de nuevos fraseos y combinatorias libres; atomizados dentro de una pauta de energía y acentos comunes, o bien enfrentando lo concreto de la forma popular con su abstracción. Aires de Galicia y el País Vasco, jotas y martinetes, danzas renacentistas y ancestrales zancos integran sus esencias en un ejercicio de movilidad escénica donde se percibe la estilización contemporánea, que tira del hilo iniciado por Antonia Mercé y seguido por Mariemma.

La voz bien modulada de una bailarina puso la nota poética al espectáculo y sirvió de nexo de unión a las piezas, tal como German Cabrera, montado en unas puntas clásicas y con ambiguo aspecto exótico que parecía representar al espectro de la danza.